Bullas ha sido tradicionalmente considerada como la Puerta del Noroeste de la Región. La vida de este destino gira en torno al vino, haciendo posible un maridaje perfecto entre la cultura de la vid, la historia y una naturaleza verde y montañosa
Si eres fan del buen vino, Bullas te conquistará. Para conocer a fondo su Denominación de Origen la mejor opción es seguir este itinerario que incluye catas, museos, bodegas y paseos por los campos de viñedos. Sólo en el casco urbano podrás encontrar más de 200 bodegas tradicionales conservadas parcial o completamente. Una gran manera de aprender, saborear y sobre todo de disfrutar, que es de lo que se trata.
El Museo del Vino y la Casa-Museo Don Pepe Marsilla son dos visitas clave en Bullas. El primero, en una antigua bodega restaurada, te guía por la historia del vino, desde sus orígenes romanos hasta las técnicas actuales, con un impresionante sótano de tinajas y bóvedas. En la Casa Don Pepe, viajarás al año 1900 entre frescos modernistas y una bodega doméstica que muestra cómo el vino marcaba el ritmo de vida en la época.
El mercadillo de El Zacatín se celebra el primer domingo de cada mes convirtiendo el entorno de la Plaza Vieja y del Castillo en un epicentro de la artesanía, donde se reúnen juglares, cuentacuentos, gaiteros y alquimistas de la Edad Media. No te pierdas las demostraciones artesanales de antiguos oficios ya olvidados y disfruta de las degustaciones. Una curiosidad: éste es el único mercadillo de la Región que se celebra durante todo el año.
Si quieres darte un chapuzón en aguas vivificantes, entre exuberante naturaleza y una cascada de varios metros de altitud, el Salto del Usero no te defraudará. Cuenta la leyenda que una mora murió en estas aguas por amor a un cristiano. Desde entonces, cada año en la Noche de San Juan se recrea la escena para celebrar esta velada mágica. Si vienes, no olvides probar el agua que la mora lleva en su cántaro, dicen que trae suerte.
Situado a seis kilómetros de la localidad se encuentra el Valle del Aceniche, un precioso enclave natural rodeado de pinares en el que crecen cepas de más de medio siglo de antigüedad. Tierras altas, aire puro y un fresco microclima para los que huyen del calor. El lugar es tan bonito que parece que todo ha sido colocado a propósito, como en un cuadro. No importa si lo recorres a pie, en bici o en todo terreno...te darán ganas de quedarte para siempre.
Partiendo de la Plaza de España, esta ruta transcurre por el Camino Real y la Avenida de Cehegín entre edificios señoriales del siglo XX. La Torre del Reloj, las fachadas de la casa de los Carreño y la casa Marsilla de Pascual son algunos de los exponentes modernistas de mayor interés. Se trata de un paseo elegante y alegre, que fascina por las formas irregulares e intensos cromatismos de las edificaciones.
Conciertos de jazz y flamenco, recitales, exposiciones de pintura y otras actividades como catas y rutas de la tapa dan forma a estas fiestas que se celebran en febrero y que tienen al vino como protagonista indiscutible. Ésta es una gran ocasión para degustar los mejores vinos con Denominación de Origen y disfrutar de ricos maridajes. Y es que como se preguntan los oriundos del lugar: "El que viene a Bullas y no bebe vino ¿a qué vino?"
Los que huyen de las prisas de la ciudad y del estrés encontrarán a tan sólo un kilómetro del centro de la localidad un paraíso donde reconectar con la naturaleza y descansar, el paraje de La Rafa. Puedes elegir entre acercarte al camping o al Centro de Agroecología y Medio Ambiente de Murcia, el CEAMA. Este último, además de ofrecer talleres y prácticas de agricultura ecológica y ecodesarrollo, propone sendas temáticas, talleres, visitas al observatorio astronómico y otras actividades de ocio.
A finales de septiembre y en plena vendimia se celebran las Fiestas en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad elegida por votación popular en 1723. Estos festejos atraen cada año a turistas, vecinos y curiosos, que acuden a la Plaza Vieja a disfrutar del tradicional pisado de la uva, la bendición del primer mosto y la inauguración de la fuente del vino. Los más fiesteros encontrarán la horma de su zapato en la Diana, unos festejos que comienzan el sábado a las 7 de la mañana y a los que acuden cientos de personas para lanzarse decenas de kilos de harina, huevos crudos y litros de cerveza y vino. ¿Tienes el cuerpo a punto?
Aunque no dudamos de que podrás encontrar torrijas en muchos otros lugares, te aseguramos que en ningún otro sitio te sabrán tan ricas como en Bullas. Así que, apúntatelo, no puedes irte de aquí sin probar estos bizcochos bañados en almibar o bien comprarlas para llevártelas en la maleta. Además de este delicioso postre, te animamos a que eches un vistazo a la artesanía local y a que pruebes la miel, los embutidos y los productos de la tierra.
Si eres fan del buen vino, Bullas te conquistará. Para conocer a fondo su Denominación de Origen la mejor opción es seguir este itinerario que incluye catas, museos, bodegas y paseos por los campos de viñedos. Sólo en el casco urbano podrás encontrar más de 200 bodegas tradicionales conservadas parcial o completamente. Una gran manera de aprender, saborear y sobre todo de disfrutar, que es de lo que se trata.
El Museo del Vino y la Casa-Museo Don Pepe Marsilla son dos visitas clave en Bullas. El primero, en una antigua bodega restaurada, te guía por la historia del vino, desde sus orígenes romanos hasta las técnicas actuales, con un impresionante sótano de tinajas y bóvedas. En la Casa Don Pepe, viajarás al año 1900 entre frescos modernistas y una bodega doméstica que muestra cómo el vino marcaba el ritmo de vida en la época.
El mercadillo de El Zacatín se celebra el primer domingo de cada mes convirtiendo el entorno de la Plaza Vieja y del Castillo en un epicentro de la artesanía, donde se reúnen juglares, cuentacuentos, gaiteros y alquimistas de la Edad Media. No te pierdas las demostraciones artesanales de antiguos oficios ya olvidados y disfruta de las degustaciones. Una curiosidad: éste es el único mercadillo de la Región que se celebra durante todo el año.
Si quieres darte un chapuzón en aguas vivificantes, entre exuberante naturaleza y una cascada de varios metros de altitud, el Salto del Usero no te defraudará. Cuenta la leyenda que una mora murió en estas aguas por amor a un cristiano. Desde entonces, cada año en la Noche de San Juan se recrea la escena para celebrar esta velada mágica. Si vienes, no olvides probar el agua que la mora lleva en su cántaro, dicen que trae suerte.
Situado a seis kilómetros de la localidad se encuentra el Valle del Aceniche, un precioso enclave natural rodeado de pinares en el que crecen cepas de más de medio siglo de antigüedad. Tierras altas, aire puro y un fresco microclima para los que huyen del calor. El lugar es tan bonito que parece que todo ha sido colocado a propósito, como en un cuadro. No importa si lo recorres a pie, en bici o en todo terreno...te darán ganas de quedarte para siempre.
Partiendo de la Plaza de España, esta ruta transcurre por el Camino Real y la Avenida de Cehegín entre edificios señoriales del siglo XX. La Torre del Reloj, las fachadas de la casa de los Carreño y la casa Marsilla de Pascual son algunos de los exponentes modernistas de mayor interés. Se trata de un paseo elegante y alegre, que fascina por las formas irregulares e intensos cromatismos de las edificaciones.
Conciertos de jazz y flamenco, recitales, exposiciones de pintura y otras actividades como catas y rutas de la tapa dan forma a estas fiestas que se celebran en febrero y que tienen al vino como protagonista indiscutible. Ésta es una gran ocasión para degustar los mejores vinos con Denominación de Origen y disfrutar de ricos maridajes. Y es que como se preguntan los oriundos del lugar: "El que viene a Bullas y no bebe vino ¿a qué vino?"
Los que huyen de las prisas de la ciudad y del estrés encontrarán a tan sólo un kilómetro del centro de la localidad un paraíso donde reconectar con la naturaleza y descansar, el paraje de La Rafa. Puedes elegir entre acercarte al camping o al Centro de Agroecología y Medio Ambiente de Murcia, el CEAMA. Este último, además de ofrecer talleres y prácticas de agricultura ecológica y ecodesarrollo, propone sendas temáticas, talleres, visitas al observatorio astronómico y otras actividades de ocio.
A finales de septiembre y en plena vendimia se celebran las Fiestas en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad elegida por votación popular en 1723. Estos festejos atraen cada año a turistas, vecinos y curiosos, que acuden a la Plaza Vieja a disfrutar del tradicional pisado de la uva, la bendición del primer mosto y la inauguración de la fuente del vino. Los más fiesteros encontrarán la horma de su zapato en la Diana, unos festejos que comienzan el sábado a las 7 de la mañana y a los que acuden cientos de personas para lanzarse decenas de kilos de harina, huevos crudos y litros de cerveza y vino. ¿Tienes el cuerpo a punto?
Aunque no dudamos de que podrás encontrar torrijas en muchos otros lugares, te aseguramos que en ningún otro sitio te sabrán tan ricas como en Bullas. Así que, apúntatelo, no puedes irte de aquí sin probar estos bizcochos bañados en almibar o bien comprarlas para llevártelas en la maleta. Además de este delicioso postre, te animamos a que eches un vistazo a la artesanía local y a que pruebes la miel, los embutidos y los productos de la tierra.
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