Este espacio natural está integrado en la Red Natura 2000, siendo declarado:
• Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
• Zona Especial de Conservación (ZEC)
La Sierra de Ricote y La Navela constituye un conjunto montañoso de naturaleza calcárea situada en el entorno del Valle de Ricote, en el centro de la Región de Murcia. Se trata de un paisaje de media montaña caracterizada por relieves abruptos, barrancos profundos y fuertes pendientes.
La Sierra de Ricote es la formación más destacada del conjunto, mientras que La Navela se sitúa como una prolongación natural del sistema montañoso hacia el oeste. El relieve presenta numerosos cantiles rocosos, ramblas y laderas escarpadas que configuran un paisaje muy contrastado.
La vegetación está dominada por pinares de pino carrasco y matorral mediterráneo, adoptados a las condiciones semiáridas del sureste ibérico. En las zonas bajas y en las faldas de la sierra aparecen huertas tradicionales abancaladas, especialmente en el municipio de Ricote, donde se cultivan cítricos y otros frutales característicos del valle.
El contraste entre las zonas montañosas y el paisaje agrícola tradicional convierte este espacio en un enclave de gran interés paisajístico, ecológico y cultural.
En la Sierra de Ricote y La Navela se pueden realizar diversas actividades de uso público relacionadas con la naturaleza y el ocio activo.
El senderismo es una de las actividades más populares gracias a la red de caminos y senderos señalizados que recorren las montañas, barrancos y conectan con el Valle de Ricote.
También es frecuente la práctica de ciclismo de montaña, aprovechando las pistas forestales que atraviesan el espacio natural y ofrecen recorridos de distinta dificultad.
La observación de fauna y flora es otra actividad destacada, ya que el espacio alberga una notable biodiversidad, especialmente de aves rapaces y especies propias del ecosistema mediterráneo.
Asimismo, la fotografía de naturaleza resulta muy atractiva por la variedad de paisajes, los contrastes entre montaña y huerta tradicional y la riqueza de luz característica del sureste peninsular. En conjunto, se trata de un entorno ideal para disfrutar de la naturaleza de forma respetuosa, combinando deporte, aprendizaje y contemplación del paisaje.
Sierras de Ricote y la Navela
Ricote, Ojós, Ulea, Blanca y Mula.
Tipo: Otros Espacios Naturales
Superficie: 8900ha
Flora
En la Sierra de Ricote y La Navela se identifican diversos hábitats de interés comunitario, característicos de ambientes mediterráneos semiáridos que albergan una gran riqueza botánica adaptada a condiciones de escasez de agua.
Entre los hábitats más representativos destacan:
• Matorrales xerofíticos mediterráneos.
• Espartales y tomillares.
• Matorrales asociados a sustratos yesíferos.
• Comunidades rupícolas en cantiles y roquedos.
• Pinares de pino carrasco en laderas y zonas de umbría.
La vegetación está formada por especies altamente especializadas capaces de resistir la sequía, las altas temperaturas y los suelos pobres. Estas sierras constituyen un importante refugio de flora característica del sureste ibérico, con especies aromáticas, medicinales y endémicas.
La orientación del relieve influye notablemente en la distribución de la vegetación. La solana, más expuesta al sol, presenta vegetación baja y dispersa dominada por espartales y tomillares. En la umbría, mas fresca y húmeda, aparece una mayor cobertura vegetal con pinares y matorral mediterráneo más desarrollado.
Entre las especies más destacadas se encuentran:
• Esparto (Stipa tenacissima), planta fundamental en estos ecosistemas y tradicionalmente utilizada en la elaboración de cuerdas y utensilios.
• Romero (Rosmarinus officinalis) y tomillo (Thymus vulgaris), muy abundantes, desprenden un intenso aroma y tienen gran valor ecológico y medicinal.
• Lentisco (Pistacia lentiscus) y coscoja (Quercus coccifera), forman parte del matorral mediterráneo típico.
• Palmito (Chamaerops humilis), única palmera autóctona europea, aparece en zonas más cálidas y resguardadas.
• Madroños, presentan unos frutos rojizos muy llamativos.
• Jaras, presentan flores blancas o rosadas muy vistosas.
• Cantueso, destaca por sus tonos violetas y su uso en perfumería.
• Siemprevivas, adaptadas a ambientes rocosos y secos.
Fauna
El relieve abrupto de estas sierras, junto con la presencia de barrancos, cantiles rocosos y zonas de matorral mediterráneo, favorece una notable diversidad de fauna. A pesar de la presión humana en áreas cercanas, este espacio sigue siendo un importante refugio para numerosas especies.
Las aves constituyen el grupo más representativo, motivo por el que este espacio forma parte de la Red Natura 2000 como ZEPA. Entre las especies más destacadas se encuentran diversas rapaces que utilizan los cortados rocosos para nidificar, como el águila real, el búho real, el halcón peregrino o el buitre leonado. También se pueden observar especies de rapaces forestales, como el águila calzada, y numerosas aves insectívoras.
Entre los reptiles destaca el lagarto ocelado, uno de los más grandes de la península ibérica, perfectamente adaptado a terrenos pedregosos y soleados.
En cuanto a los mamíferos, habitan especies como el zorro, el jabalí y pequeños roedores. El conejo es especialmente abundante y constituye una pieza clave del ecosistema mediterráneo al servir de alimento para numerosos depredadores.
Usos
Históricamente, estas sierras han sido aprovechadas por el ser humano mediante actividades tradicionales como el pastoreo, la recolección de esparto y distintos aprovechamientos forestales. Estas prácticas han contribuido a modelar el paisaje actual.
También existen antiguos caminos, terrazas agrícolas y pequeñas infraestructuras rurales que evidencian el uso humano del territorio a lo largo del tiempo.
Asimismo, existen numerosas infraestructuras ligadas a las actuaciones de restauración hidrológico-forestal realizadas en esta Sierra.
En la actualidad, el espacio tiene un importante valor recreativo, educativo y paisajístico, siendo utilizado para actividades de senderismo, interpretación ambiental y turismo de naturaleza.